La vida útil típica de una aerotermia es de 15 a 20 años, comparable o superior a la de una caldera de gas. El componente crítico es el compresor: si falla pasados muchos años, su sustitución suele costar una fracción importante del equipo nuevo y ahí es donde se decide si reparar o cambiar. La duración real depende mucho menos de la marca de lo que la gente cree, y muchísimo del dimensionado y del mantenimiento.
Es una objeción legítima: si vas a invertir más de 10.000 €, quieres saber cuántos años lo vas a disfrutar. Aquí tienes la respuesta con detalle, incluyendo qué se estropea, cuándo, y qué puedes hacer para que dure en la parte alta del rango en lugar de en la baja.
La cifra realista, por partes
Una instalación de aerotermia no es una sola cosa, y sus componentes no duran lo mismo:
| Componente | Vida útil orientativa | Comentario |
|---|---|---|
| Bomba de calor (equipo) | 15 – 20 años | El corazón del sistema |
| Compresor | 12 – 20 años | Componente crítico |
| Bomba circuladora | 8 – 15 años | Recambio habitual y asequible |
| Sondas y sensores | 5 – 15 años | Fallo típico, reparación barata |
| Acumulador de ACS | 10 – 20 años | Depende mucho de la dureza del agua |
| Placa electrónica de control | 8 – 15 años | Sensible a sobretensiones |
| Suelo radiante (tuberías) | 40 – 50 años | Prácticamente no se toca |
| Radiadores | Décadas | Se reaprovechan al cambiar de equipo |
Fíjate en el detalle más tranquilizador de la tabla: lo caro de la obra (el suelo radiante o la distribución) dura muchísimo más que el equipo. Cuando dentro de veinte años sustituyas la bomba de calor, no tendrás que rehacer la instalación: es cambiar la máquina y poco más. La segunda inversión es sensiblemente menor que la primera.
Qué falla y cuándo: los tres momentos típicos
Primer año: fallos de instalación, no de equipo. Lo que aparece en los primeros meses casi nunca es un defecto de fabricación, sino de montaje o configuración: fugas en conexiones (sobre todo frigoríficas en equipos partidos), aire en el circuito, sondas mal ubicadas, o parámetros mal configurados. Están cubiertos por la garantía y por eso importa tanto quién instala.
Años 5 a 10: componentes auxiliares. Aquí empiezan a caer las piezas de desgaste: bomba circuladora, sondas, algún contactor, la válvula de tres vías. Son averías relativamente asequibles y no cuestionan la vida del equipo.
Años 12 en adelante: el compresor y la electrónica. Es cuando puede llegar la avería que obliga a decidir. Un compresor averiado pasada esa edad, con un coste de sustitución alto, suele inclinar la balanza hacia sustituir el equipo completo, sobre todo teniendo en cuenta que un modelo nuevo será más eficiente.
Lo que más acorta la vida de una aerotermia
Estos son los factores que separan un equipo que dura 20 años de uno que falla a los 10. Ninguno tiene que ver con la marca.
El ciclado corto (el asesino silencioso del compresor). Es, con diferencia, el factor número uno. Un equipo sobredimensionado alcanza la temperatura enseguida, se para, se enfría el circuito, y arranca otra vez. Cada arranque es el momento de mayor esfuerzo para el compresor. Multiplicado por miles de ciclos innecesarios al año, el desgaste se acumula.
Aquí está la ironía: la gente sobredimensiona «para que el equipo no sufra» y consigue exactamente lo contrario. Un dimensionado ajustado, o un depósito de inercia que dé volumen al circuito, es lo que alarga la vida del compresor.
Trabajar constantemente a temperatura alta. Un equipo que tiene que dar agua a 65 °C todo el invierno somete al compresor a presiones y temperaturas mayores que uno que trabaja a 38 °C. Bajar la temperatura de impulsión no solo ahorra en la factura: alarga la vida de la máquina.
Falta de mantenimiento básico. Un intercambiador exterior obstruido por hojas, polen o suciedad obliga al equipo a trabajar forzado. La limpieza periódica es sencilla y evita un esfuerzo innecesario continuado.
Mala calidad del agua del circuito. Un circuito con aire, con restos de la instalación antigua o sin tratar puede provocar corrosión y depósitos. Por eso se recomienda lavar el circuito al sustituir una caldera antigua por aerotermia.
Ubicación desfavorable de la unidad exterior. Sin espacio para que circule el aire, en un rincón donde recircula su propio aire frío, expuesta a salitre en primera línea de costa, o a nivel del suelo donde se acumula nieve y agua. Todo eso pasa factura con los años.
Sobretensiones eléctricas. La electrónica de control es sensible. En zonas con red inestable o tormentas frecuentes, un protector contra sobretensiones es una inversión muy pequeña frente al coste de una placa electrónica.
Cómo alargar su vida (lo que sí depende de ti)
Dimensiona bien desde el principio. Es la decisión que más influye y solo se toma una vez. Un cálculo de cargas térmicas serio vale su precio.
Trabaja a la temperatura más baja posible. Ajusta la curva de calefacción. Menos esfuerzo del compresor, menos consumo, más vida.
Deja que funcione de forma continua. Nada de encender y apagar constantemente. La aerotermia está pensada para operar de manera sostenida.
Haz el mantenimiento anual. No es complicado ni caro: limpieza del intercambiador exterior, comprobación de presión del circuito, purga si hace falta, revisión de parámetros. Muchos fabricantes condicionan las extensiones de garantía a este mantenimiento.
Instala un depósito de inercia si el circuito tiene poco volumen. Especialmente con radiadores o fancoils. Evita el ciclado corto.
Protege la unidad exterior. Elevada del suelo, con drenaje, con espacio libre alrededor, y sin obstáculos a la circulación de aire.
Garantías: qué cubre y qué no
Conviene distinguir tres niveles, y verificar siempre las condiciones concretas del fabricante e instalador, porque varían:
La garantía legal de conformidad, que cubre el producto durante el periodo establecido por la normativa de consumo, y que se extiende también a la propia instalación en los términos que corresponda.
Las extensiones de garantía del fabricante, que muchas marcas de referencia ofrecen (habitualmente en el rango de cinco a siete años en el equipo) condicionadas a dos requisitos: que la instalación la haya realizado un instalador autorizado y que se acredite el mantenimiento periódico. Es un motivo práctico para no elegir al instalador más barato sin trayectoria.
La garantía específica de compresor, que algunos fabricantes ofrecen por separado y con plazos superiores.
Lo que casi nunca cubre ninguna garantía: daños derivados de una instalación incorrecta hecha por terceros, falta de mantenimiento, uso fuera de las condiciones del fabricante, o daños por causas externas como sobretensiones o inundación. Guarda facturas y partes de mantenimiento: es lo que te permitirá reclamar.
¿Reparar o sustituir? Cómo decidir
Cuando llega una avería importante, esta es la lógica razonable:
Repara si: el equipo tiene menos de 10-12 años, la avería es de un componente auxiliar (bomba, sonda, válvula), el coste de reparación es una parte pequeña del precio de un equipo nuevo, y el resto del sistema está en buen estado.
Sustituye si: el equipo supera los 15 años, la avería afecta al compresor o a la electrónica principal, el coste de reparación se acerca a la mitad del precio de un equipo nuevo, el refrigerante que usa está en retirada (lo que encarecerá futuras reparaciones), o ya arrastraba un rendimiento deteriorado y varias averías previas.
Un factor a favor de sustituir que conviene tener en cuenta: un equipo nuevo será apreciablemente más eficiente, así que parte del coste se recupera vía consumo. Y como decíamos, la segunda instalación es mucho más barata que la primera, porque la distribución ya está hecha.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años dura una aerotermia? Habitualmente entre 15 y 20 años el equipo, con un mantenimiento razonable. Los componentes auxiliares (bomba circuladora, sondas) pueden requerir sustitución antes, y la instalación de distribución dura mucho más.
¿Dura más una aerotermia o una caldera de gas? Son comparables, y la aerotermia suele situarse en el mismo rango o algo por encima. La diferencia está en que la aerotermia no tiene combustión, lo que evita el desgaste asociado a quemadores e intercambiadores de humos.
¿Qué es lo primero que se estropea? En los primeros años, fallos de instalación o configuración. Después, componentes auxiliares como sondas, la bomba circuladora o la válvula de tres vías. El compresor suele ser lo último, y su fallo es el que marca el final de la vida útil.
¿Influye la marca en la duración? Influye en la calidad de componentes y sobre todo en la disponibilidad de repuestos y servicio técnico a diez o quince años vista, que es un factor muy real. Pero el dimensionado y la instalación pesan más que la marca en cuánto dura el equipo.
¿Es caro mantener una aerotermia? El mantenimiento es sencillo y de coste contenido: limpieza, comprobación de presiones y revisión de parámetros. Los equipos con refrigerantes naturales evitan además los controles periódicos de estanqueidad asociados a los gases fluorados.
¿Qué pasa cuando se acabe la vida útil? Se sustituye la bomba de calor, aprovechando la distribución existente (suelo radiante, radiadores, tuberías, y a menudo el acumulador). Por eso la segunda inversión es bastante menor que la primera.
Última actualización: julio de 2026. Contenido informativo. Las vidas útiles indicadas son orientativas y dependen del equipo, la instalación, el uso y el mantenimiento. Consulta las condiciones de garantía concretas del fabricante y del instalador antes de contratar.