Sí, la aerotermia funciona con temperaturas bajo cero. Los equipos de fabricantes de referencia garantizan funcionamiento hasta −20 °C o −25 °C. Lo que ocurre con el frío no es que deje de funcionar, sino que su rendimiento baja y que necesita ejecutar ciclos de desescarche periódicos. En zonas de inviernos duros la aerotermia sigue siendo viable, pero elegir el equipo adecuado y dimensionarlo bien deja de ser un detalle y pasa a ser lo determinante.
Esta es la duda que frena a más gente en el interior peninsular, y arrastra bastante desinformación en foros. Vamos a separar lo que es un mito de lo que es un problema real que conviene prever.
Por qué funciona aunque haga frío
Cuesta creerlo, pero el aire a −5 °C sigue conteniendo energía térmica aprovechable. La referencia física no es el cero de nuestros termómetros, sino el cero absoluto (−273 °C). Mientras haya aire por encima de esa temperatura, hay calor que extraer.
La aerotermia lo consigue porque el refrigerante que circula por su unidad exterior está todavía más frío que el aire de la calle. Si fuera hay −5 °C y el refrigerante está a −15 °C, el calor sigue fluyendo del aire al refrigerante, que es exactamente lo que necesita el sistema para arrancar su ciclo.
Lo que sí ocurre es que cuanto menor es la diferencia entre el aire exterior y el agua que quieres calentar, más fácil lo tiene el equipo. Con 12 °C fuera y agua a 35 °C, el salto es de 23 grados. Con −5 °C fuera y agua a 50 °C, el salto es de 55 grados. El compresor tiene que trabajar mucho más para salvar esa diferencia, y ahí es donde se pierde rendimiento.
Cuánto baja el rendimiento realmente
El descenso es progresivo, no abrupto. Como orientación general del comportamiento típico de una bomba de calor aire-agua:
| Temperatura exterior | Comportamiento del rendimiento |
|---|---|
| +12 °C | Rendimiento máximo, muy por encima del SCOP declarado |
| +7 °C | Condición de ensayo habitual del catálogo |
| +2 °C | Rendimiento bueno, empieza la zona de escarcha |
| −5 °C | Rendimiento notablemente inferior, desescarches frecuentes |
| −10 °C | Rendimiento bajo pero operativo |
| −15 a −20 °C | Límite de funcionamiento; puede entrar el apoyo eléctrico |
El matiz importante: los días de frío extremo son pocos, incluso en zonas frías. Un invierno en Burgos tiene muchas más horas a 3 °C que a −10 °C. Por eso el SCOP (que promedia toda la temporada) es una medida más justa que fijarse en el peor día del año.
Qué es el desescarche y por qué es normal
Este es el fenómeno que más desconcierta a quien estrena aerotermia, porque parece una avería y no lo es.
Cuando el aire exterior está frío y húmedo, la humedad del ambiente se condensa sobre el intercambiador de la unidad exterior y, al estar este por debajo de cero, se congela formando escarcha. Esa capa de hielo actúa como aislante: impide que el aire ceda su calor al refrigerante y el equipo pierde eficacia rápidamente.
Para resolverlo, la aerotermia ejecuta un ciclo de desescarche: invierte temporalmente su funcionamiento y manda calor hacia la unidad exterior para derretir el hielo. Durante esos minutos, el equipo no está calentando tu casa (de hecho, consume algo de calor del circuito para deshelarse).
Lo que verás si sales a mirar: el ventilador se detiene, la unidad emite vapor, se oyen ruidos de fluido y a veces un chasquido al invertirse la válvula, y sale agua por el desagüe inferior. Todo eso es normal.
Datos que conviene conocer:
Un ciclo de desescarche dura habitualmente entre 3 y 10 minutos. La frecuencia depende de la humedad y la temperatura: puede ser cada 40-90 minutos en condiciones adversas. Paradójicamente, la zona de mayor formación de escarcha no es la de frío extremo, sino la franja húmeda entre −5 y +5 °C. Con frío muy seco (interior peninsular a −10 °C) se forma menos escarcha que con 2 °C y niebla en la costa cantábrica.
Ese último punto sorprende a mucha gente: una casa en Santander puede tener más desescarches que una en Soria.
Cuándo el desescarche sí es un problema
Es normal que ocurra; no es normal que ocurra mal. Señales de que algo va mal:
Desescarches demasiado frecuentes (cada 20-30 minutos de forma sostenida) sin condiciones de humedad que lo justifiquen. Suele apuntar a un sensor sucio o mal ubicado, o a poca carga de refrigerante.
Hielo que no se derrite del todo y se acumula ciclo tras ciclo hasta formar un bloque en la base de la unidad. Casi siempre es un problema de drenaje: el agua del deshielo no evacua bien, se vuelve a congelar y va creciendo.
La casa se enfría notablemente en cada desescarche. Con suelo radiante casi no se nota, por su inercia térmica. Si con radiadores o fancoils el bajón es muy perceptible, puede faltar volumen de agua en el circuito (un depósito de inercia lo resuelve).
El equipo entra en desescarche pero no recupera y salta a la resistencia eléctrica de apoyo con frecuencia. Ahí es donde se dispara la factura.
La resistencia de apoyo: el detalle que puede arruinar el ahorro
Casi todas las aerotermias incorporan una resistencia eléctrica de apoyo, que entra cuando el equipo no llega a cubrir la demanda: días muy fríos, arranques después de una parada larga, o desinfección antilegionela del depósito de agua caliente.
El problema es que esa resistencia funciona como un calefactor eléctrico normal: por cada kWh de electricidad que consume, entrega 1 kWh de calor. Es decir, rendimiento 1 frente al 3 o 4 de la aerotermia. Si el apoyo trabaja muchas horas, tu factura se parecerá a la de una calefacción eléctrica directa.
Y aquí está la clave que casi nadie explica: un equipo mal dimensionado en zona fría acaba tirando de resistencia constantemente en enero. El usuario ve un consumo desorbitado y culpa a la aerotermia, cuando el problema es el dimensionado.
Cómo evitarlo: dimensionar con la temperatura exterior de diseño de tu localidad, no con una media genérica; elegir un equipo cuya potencia a baja temperatura (no solo la nominal a 7 °C) cubra la demanda; y comprobar en el control cuántas horas ha funcionado la resistencia, dato que muchos equipos registran.
Qué equipo elegir si vives en zona fría
Si estás en zona climática D o E (Madrid, Zaragoza, Valladolid, Burgos, León, Ávila, Soria, Segovia), estas decisiones importan más que la marca:
Mira la potencia a baja temperatura, no la nominal. Un equipo de 12 kW «nominales» medidos a 7 °C puede entregar bastante menos a −7 °C. Pide la tabla de potencia a distintas temperaturas exteriores, que viene en la ficha técnica. Es el dato que separa un dimensionado real de uno de catálogo.
Valora los equipos específicos para clima frío. Varios fabricantes tienen gamas diseñadas para mantener potencia a baja temperatura, con soluciones como inyección de vapor o compresores específicos. Cuestan más, pero evitan depender del apoyo eléctrico.
Prioriza emisores de baja temperatura. El suelo radiante es doblemente ventajoso en zona fría: reduce el salto térmico que debe salvar el compresor y su inercia amortigua los desescarches.
Si eliges monobloc, prevé la protección antihielo. Al circular agua por la unidad exterior, en zona de heladas hay que contemplar glicol o sistemas de vaciado automático.
Cuida la ubicación de la unidad exterior. Elevada del suelo (para que la nieve y el agua del deshielo no la bloqueen), con buen drenaje bajo ella y sin obstáculos que impidan la circulación de aire.
Preguntas frecuentes
¿Hasta cuántos grados bajo cero funciona una aerotermia? Los equipos de fabricantes de referencia declaran funcionamiento hasta −20 °C o −25 °C. Por debajo de esos valores, o cuando la demanda supera la capacidad del equipo, entra la resistencia eléctrica de apoyo.
¿Es normal que se forme hielo en la unidad exterior? Sí, es completamente normal con frío y humedad. Lo anormal es que ese hielo no se derrita en los ciclos de desescarche y se vaya acumulando hasta formar un bloque, lo que suele indicar un problema de drenaje o del sistema de desescarche.
¿Cuánto tiempo dura un desescarche? Habitualmente entre 3 y 10 minutos. La frecuencia varía según humedad y temperatura, y puede ir de cada 40 minutos en condiciones adversas a ninguno en días secos.
¿Se nota en casa cuando la aerotermia está desescarchando? Con suelo radiante apenas, porque la masa del forjado mantiene la temperatura. Con radiadores o fancoils puede notarse un ligero bajón. Si el bajón es acusado, suele faltar volumen de agua en el circuito.
¿Compensa la aerotermia en zonas muy frías como Burgos o Soria? Puede compensar, sobre todo frente a gasóleo o propano, pero exige más rigor: equipo preparado para frío, dimensionado con la temperatura de diseño local, emisores de baja temperatura y buen aislamiento. Es el escenario donde una instalación mediocre da los peores resultados.
¿Consume más la aerotermia cuando desescarcha? Sí, ligeramente: durante el ciclo el equipo consume electricidad sin aportar calor a la vivienda, e incluso toma algo de calor del circuito. Es un coste inherente al sistema, ya contemplado en el valor del SCOP.
Última actualización: julio de 2026. Contenido informativo. Los límites de funcionamiento y el comportamiento a baja temperatura varían según fabricante y modelo; consulta la ficha técnica del equipo concreto y contrasta el dimensionado con un instalador autorizado.