¿Aerotermia o caldera de gas? La aerotermia consume entre un 40% y un 70% menos que una caldera de gas para producir el mismo calor, porque tiene un rendimiento del 300-500% (COP 3-5) frente al ~98% de una caldera de condensación. A cambio, su inversión inicial es 2-3 veces mayor (8.000-15.000 € frente a 2.500-4.500 €). El ahorro operativo de 600-1.500 €/año amortiza esa diferencia en 7-10 años (5-7 con ayudas). Además, desde julio de 2026 la normativa europea prohíbe instalar calderas de gas en obra nueva. Para quien se queda años en la vivienda, la aerotermia compensa; para presupuestos muy ajustados o corto plazo, la caldera aún tiene sentido.
Es la gran comparación de la climatización actual, y suele plantearse con muchas opiniones y pocos números. En esta guía la resolvemos con datos: consumo, coste real por kWh, inversión, amortización y el factor normativo que lo cambia todo en 2026. Sin publicidad de fabricante.
La diferencia de fondo: quemar vs transportar calor
Todo se explica desde aquí. Una caldera de gas quema combustible (gas natural) para producir calor. Por muy eficiente que sea (una de condensación llega al 98% de rendimiento), nunca puede dar más calor que la energía del gas que quema. Su techo es el 100%.
Una aerotermia no quema nada: transporta calor del aire exterior al agua de tu casa usando electricidad. Por cada kWh de electricidad que consume, entrega 3-5 kWh de calor (un COP de 3-5), porque la mayor parte de la energía la toma gratis del aire. Su rendimiento es del 300-500%.
Esa es la razón por la que la aerotermia consume tanto menos: no está limitada por la energía que «gasta», porque la mayoría del calor no lo paga.
Tabla comparativa
| Factor | Aerotermia | Caldera de gas |
|---|---|---|
| Rendimiento | 300-500% (COP 3-5) | ~98% (condensación) |
| Coste de calefacción | 40-70% menos | Referencia |
| Inversión inicial | 8.000-15.000 € | 2.500-4.500 € |
| Instalación | Más compleja, necesita espacio exterior | Sencilla y rápida (1-2 días) |
| Facturas | Solo electricidad | Luz + gas (doble término fijo) |
| Refrigeración en verano | Sí | No |
| Emisiones en casa | Ninguna | CO₂ por combustión |
| Ayudas | Amplias (renovable) | Ninguna (fósil) |
| Normativa 2026 | Promovida | Prohibida en obra nueva |
| Amortización | 7-10 años (5-7 con ayudas) | — |
Coste operativo: el dato que importa
Lo que de verdad cuenta es cuánto te cuesta producir calor. Con una caldera de condensación al 98% y un precio del gas de unos 0,08 €/kWh, frente a una aerotermia con COP alto, la aerotermia produce el mismo calor a aproximadamente un 40% menos de coste en las condiciones de precios de 2026. Y esa ventaja se amplía si combinas la aerotermia con placas solares.
En términos de ahorro anual, sustituir una caldera de gas por aerotermia supone entre 600 y 1.500 € al año menos en la factura, según la vivienda, el aislamiento y la tarifa eléctrica. Frente a gasóleo o calefacción eléctrica directa, el ahorro es aún mayor (hasta el 70%).
Un ahorro que casi nadie calcula: la doble factura del gas
Hay un coste del gas que no aparece en las comparativas simples pero que pesa: con una caldera de gas pagas dos suministros (electricidad y gas), lo que significa dos términos fijos, dos peajes y dos facturas. Y el término fijo del gas lo pagas aunque no enciendas la caldera en meses (por ejemplo, en verano).
La aerotermia electrifica por completo la vivienda y elimina la factura del gas entera, término fijo incluido. Ese ahorro recurrente, sumado al menor consumo, es parte importante de la ventaja de la aerotermia y suele olvidarse al comparar solo el precio del kWh.
Inversión y amortización
Aquí es donde la caldera de gas gana: su inversión inicial es mucho menor. Una caldera de condensación de gama media-alta cuesta 2.500-4.500 € instalada; una aerotermia, 8.000-15.000 €. La diferencia es de 2 a 3 veces.
Pero esa diferencia se recupera con el ahorro operativo. Con 600-1.500 € de ahorro anual, la aerotermia se amortiza en 7-10 años sin ayudas, y en 5-7 años con subvenciones y CAE. Como la vida útil del equipo es de 15-20 años, durante la segunda mitad de su vida la aerotermia genera ahorro neto. <div style=»border-left:4px solid #0f6f6a; background:#e8f1f0; padding:12px 16px; margin:16px 0;»>
⚠️ Lo que cambia el panorama en 2026: la normativa
Esta comparación ya no es solo económica: es también legal. La normativa europea (Directiva UE 2023/1791, dentro del paquete «Fit for 55») ha marcado un punto de inflexión:
- Desde julio de 2026, se prohíbe instalar calderas de gas en viviendas de nueva construcción.
- Desde 2024, se eliminaron las subvenciones para sistemas de combustibles fósiles (gas, gasóleo).
- Para 2030, todos los edificios residenciales nuevos deberán ser climáticamente neutros.
¿Qué significa esto para ti? Que si estás en obra nueva, la caldera de gas directamente ya no es una opción. Y que si estás en una vivienda existente, aunque puedes seguir usando y reponiendo tu caldera de gas por ahora, la tendencia regulatoria va claramente hacia la electrificación: la aerotermia recibe ayudas, la caldera de gas ya no. El viento normativo sopla en una sola dirección, y conviene tenerlo en cuenta en una decisión que dura 15-20 años. </div>
Cuándo compensa cada una
La aerotermia compensa si:
- Vas a quedarte varios años en la vivienda (para amortizar la inversión).
- Vienes de gasóleo, propano o calefacción eléctrica (el ahorro es máximo).
- Tienes o instalarás suelo radiante o radiadores de baja temperatura.
- Quieres calefacción, agua caliente y refrigeración en un solo sistema.
- Estás en obra nueva (donde el gas ya está prohibido).
- Quieres aprovechar las ayudas y la deducción del IRPF.
La caldera de gas (de condensación) aún tiene sentido si:
- Tu presupuesto es muy ajustado y no puedes asumir la inversión inicial (menos de 5.000 €).
- Vives en un piso sin espacio exterior para la unidad de aerotermia.
- Ya tienes acometida de gas y no quieres una obra compleja.
- Vas a vender la vivienda a corto plazo.
En resumen: en coste operativo, sostenibilidad y futuro normativo, gana la aerotermia con claridad. La caldera de gas conserva la ventaja del coste inicial y la sencillez, que la mantiene como opción de transición para presupuestos ajustados o situaciones concretas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto ahorra la aerotermia frente a una caldera de gas? Entre un 40% y un 70% en el coste de calefacción, porque su rendimiento (COP 3-5) es muy superior al de una caldera (~98%). En euros, entre 600 y 1.500 € al año según la vivienda. Además elimina la factura del gas entera, incluido su término fijo.
¿Es mejor la aerotermia o la caldera de gas? En coste operativo, sostenibilidad y normativa, la aerotermia. En inversión inicial y sencillez, la caldera de gas. Para quien se queda años en la casa, compensa la aerotermia; para presupuestos ajustados o corto plazo, la caldera de condensación puede ser una transición razonable.
¿En cuánto se amortiza cambiar de gas a aerotermia? En 7-10 años sin ayudas y en 5-7 años con subvenciones y CAE, gracias a un ahorro operativo de 600-1.500 €/año. Como el equipo dura 15-20 años, la segunda mitad de su vida es ahorro neto.
¿Se pueden seguir instalando calderas de gas en 2026? En viviendas de nueva construcción, no: desde julio de 2026 están prohibidas. En viviendas existentes, todavía puedes usar y reponer tu caldera de gas, pero sin subvenciones (se eliminaron en 2024) y con la tendencia normativa hacia la electrificación.
¿La aerotermia sube mucho la factura de la luz? La sube, porque toda la climatización pasa a ser eléctrica, pero elimina la factura del gas por completo. El balance neto es favorable: aunque pagas más de luz, dejas de pagar el gas (consumo + término fijo), y el ahorro global ronda el 40-70%.
¿Compensa la aerotermia si mi caldera de gas es nueva? Si tu caldera es nueva y funciona bien, la amortización de cambiar ahora se alarga (pierdes la inversión reciente en la caldera). En ese caso puede tener sentido esperar a que la caldera envejezca. Si tu caldera tiene más de 10 años o falla, es un buen momento para dar el salto.
Última actualización: agosto de 2026. Los datos de consumo, coste y amortización son orientativos y varían según la vivienda, el aislamiento, la zona y los precios de la energía. Consulta con un instalador autorizado para tu caso concreto. Este artículo no constituye asesoramiento fiscal.