Subvenciones para aerotermia: guía actualizada de todas las ayudas vigentes

Las principales ayudas para instalar aerotermia vigentes en 2026 son: la deducción en el IRPF (del 20% al 60% de la inversión según la mejora energética), la bonificación del IBI (hasta el 50% en muchos municipios), los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y las ayudas autonómicas propias de cada comunidad. Las antiguas subvenciones estatales directas del fondo Next Generation están cerradas para nuevas solicitudes individuales. La deducción del IRPF es hoy la ayuda más importante y accesible, y está vigente para obras pagadas hasta el 31 de diciembre de 2026.

Las ayudas pueden reducir miles de euros el coste de tu instalación, pero cambian cada año y se agotan por comunidades, así que conviene conocerlas bien y verificarlas antes de contar con ellas. En esta guía tienes todas las ayudas vigentes en 2026, los requisitos, cómo se combinan y los pasos para solicitarlas.

Aviso importante antes de empezar

Las ayudas a la aerotermia cambian cada ejercicio, dependen de tu comunidad autónoma y se agotan cuando se acaban los fondos. Todo lo que leas aquí (o en cualquier blog) es orientativo. Antes de tomar una decisión de miles de euros, confirma siempre la información en la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria y en la web de tu comunidad autónoma. Este artículo te da el mapa; la confirmación oficial es imprescindible.

1. Deducción en el IRPF (la ayuda estrella)

Es hoy la ayuda más importante y accesible, porque no depende de que queden fondos: es una deducción fiscal a la que tienes derecho si cumples los requisitos. Permite recuperar entre el 20% y el 60% de la inversión, según la mejora energética que consigas. Hay tres tramos:

DeducciónRequisitoBase máxima anual
20%Reducir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración5.000 €
40%Reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o alcanzar clase A o B7.500 €
60%Rehabilitación energética de edificio residencial completo(edificios)

En aerotermia residencial, lo habitual es encajar en el tramo del 40%, porque la bomba de calor suele lograr esa reducción del consumo de energía primaria no renovable, sobre todo al sustituir calderas de combustible o calefacción eléctrica directa. La deducción se aplica en la cuota del IRPF (se resta de lo que pagas) y puede suponer un ahorro fiscal de varios miles de euros.

Plazos vigentes: las deducciones del 20% y 40% aplican a cantidades pagadas hasta el 31 de diciembre de 2026 (con el certificado energético posterior emitido antes del 1 de enero de 2027). La del 60% (edificios) se amplía hasta el 31 de diciembre de 2027. Por eso 2026 es un buen año para acometer la instalación si quieres asegurarte la deducción.

2. Bonificación del IBI y del ICIO

Muchos ayuntamientos ofrecen bonificaciones en el IBI (el impuesto de bienes inmuebles) de hasta el 50% durante varios años para viviendas que instalan sistemas de eficiencia energética como la aerotermia. También pueden existir bonificaciones en el ICIO (impuesto de construcciones) y en las tasas de licencia de obra.

Estas bonificaciones dependen de cada municipio, así que hay que consultarlas en el ayuntamiento correspondiente. No todos las aplican, pero donde existen suponen un ahorro recurrente durante años.

3. Certificados de Ahorro Energético (CAE)

Los CAE son un mecanismo relativamente nuevo que permite monetizar el ahorro energético que consigue tu instalación. Funcionan a través de empresas gestoras que compran esos certificados, cubriendo un porcentaje adicional del coste. Muchos instaladores gestionan el CAE por ti como parte del servicio. Es una vía compatible con las anteriores y que conviene no dejar escapar.

4. Ayudas autonómicas

Cada comunidad autónoma tiene sus propios programas, con cuantías muy variables. Por ejemplo, en algunas comunidades las ayudas directas pueden cubrir un porcentaje elevado del coste de la instalación, con topes de miles de euros, y suelen ser compatibles con la deducción del IRPF.

El problema de las ayudas autonómicas es que dependen de que queden fondos y a menudo se agotan o entran en lista de espera. Por eso hay que consultarlas en la web de tu comunidad y solicitarlas cuanto antes cuando hay convocatoria abierta.

5. ¿Y las ayudas estatales Next Generation?

Aquí hay que ser claro para no crear falsas expectativas: las subvenciones estatales directas del Real Decreto 477/2021, financiadas con fondos Next Generation EU, están cerradas para nuevas solicitudes individuales. Los expedientes ya concedidos siguen en ejecución, pero no puedes solicitarlas de nuevo.

Existen nuevas convocatorias del IDAE (como RENOINN, RENORED y RENOCOGEN 2), pero están dirigidas principalmente a comunidades de vecinos y proyectos de mayor escala, no a viviendas individuales. Así que, para una vivienda unifamiliar, la vía principal hoy es la deducción del IRPF + ayudas autonómicas + IBI + CAE. <div style=»border-left:4px solid #0f6f6a; background:#e8f1f0; padding:12px 16px; margin:16px 0;»>

⚠️ Lo que no te cuenta nadie: las ayudas recibidas se restan de la deducción

Un detalle fiscal que sorprende a mucha gente y que conviene entender antes de hacer números: si recibes una subvención directa, esa cantidad NO cuenta para la deducción del IRPF. Solo puedes deducir lo que has pagado tú de tu bolsillo.

Ejemplo: si la instalación cuesta 10.000 € y recibes una ayuda autonómica de 3.000 €, la base sobre la que calculas la deducción del IRPF no son 10.000 €, sino 7.000 € (los 3.000 € subvencionados se descuentan). Con una deducción del 40%, te deducirías el 40% de 7.000 €, no de 10.000 €.

Esto no significa que no compense combinar ayudas —sí compensa, y mucho—, pero sí que no puedes «cobrar dos veces» por la misma parte del gasto. Tenlo en cuenta al calcular el ahorro total real, porque muchos presupuestos y simuladores suman las ayudas como si fueran independientes, y no lo son. </div>

Requisitos generales para acceder a las ayudas

Aunque varían entre comunidades, los requisitos habituales son:

  • Ser propietario, usufructuario o arrendatario con permiso del propietario.
  • Que la vivienda sea de uso habitual, o que el edificio tenga al menos el 70% de superficie residencial.
  • Contar con certificado de eficiencia energética previo y posterior a la obra (imprescindible para la deducción del IRPF).
  • Que el equipo de aerotermia sea nuevo y la instalación la realice una empresa o instalador autorizado, con marcado CE.
  • Conservar todas las facturas y justificantes de pago trazable (transferencia, no efectivo).

Cómo solicitar las ayudas: pasos

  1. Certificado energético previo: antes de la obra, para acreditar el punto de partida.
  2. Instalación por empresa autorizada, con factura detallada y pago trazable.
  3. Certificado energético posterior: para acreditar la mejora conseguida (es el que determina el tramo de deducción).
  4. Solicitar las ayudas autonómicas y municipales que estén abiertas, con la documentación requerida.
  5. Aplicar la deducción del IRPF en la declaración de la renta del ejercicio en que pagaste la obra.

Conserva absolutamente toda la documentación: facturas, justificantes de pago, y los dos certificados energéticos. Sin ellos, no hay ayuda ni deducción.

Consejo: combina todas las ayudas posibles

La estrategia óptima es combinar: deducción del IRPF + ayuda autonómica (si hay convocatoria) + bonificación del IBI + CAE. Sumadas (teniendo en cuenta que las subvenciones se restan de la base de deducción), pueden recuperar una parte muy importante de la inversión y acortar mucho la amortización. Un instalador que gestione el certificado y el CAE por ti te ahorra trámites y evita que se quede alguna ayuda por el camino.

Preguntas frecuentes

¿Qué ayudas hay para instalar aerotermia en 2026? La deducción del IRPF (20-60% según la mejora energética), la bonificación del IBI (hasta 50% en muchos municipios), los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y las ayudas autonómicas. Las subvenciones estatales directas del Next Generation están cerradas para solicitudes individuales.

¿Cuánto me puedo deducir en el IRPF por la aerotermia? Entre el 20% y el 60% de la inversión según la mejora energética acreditada. En vivienda residencial es habitual el 40% (reduciendo al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o alcanzando clase A/B). Puede suponer varios miles de euros de ahorro fiscal.

¿Hasta cuándo están vigentes las deducciones? Las del 20% y 40% aplican a obras pagadas hasta el 31 de diciembre de 2026 (con certificado posterior antes del 1 de enero de 2027). La del 60% (edificios) hasta el 31 de diciembre de 2027. Conviene confirmar los plazos en la Agencia Tributaria.

¿Puedo combinar varias ayudas? Sí, son compatibles. Puedes combinar deducción del IRPF, ayuda autonómica, bonificación del IBI y CAE. Eso sí, las subvenciones directas recibidas se restan de la base sobre la que calculas la deducción del IRPF: solo deduces lo que pagas tú.

¿Qué documentación necesito? Certificado de eficiencia energética previo y posterior, factura detallada de la instalación, justificantes de pago trazable (transferencia), y que el instalador esté autorizado y el equipo sea nuevo con marcado CE. Sin esta documentación no hay deducción ni ayuda.

¿Las ayudas del Next Generation siguen disponibles? Para viviendas individuales, no: están cerradas para nuevas solicitudes. Las nuevas convocatorias del IDAE (RENOINN, RENORED, RENOCOGEN 2) se dirigen a comunidades de vecinos y proyectos de mayor escala. La vía principal para una vivienda es la deducción del IRPF más las ayudas autonómicas y municipales.


Última actualización: agosto de 2026. La información sobre ayudas, plazos y requisitos es orientativa y cambia con frecuencia; varía además según la comunidad autónoma y el municipio. Verifica siempre las condiciones vigentes en la Agencia Tributaria y en tu comunidad autónoma antes de tomar decisiones. Este artículo no constituye asesoramiento fiscal.

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