Aerotermia y placas solares: cómo combinarlas para consumo casi cero

Combinar aerotermia con placas solares es la forma más eficaz de reducir el coste de climatizar una vivienda, porque la aerotermia convierte cada kWh solar en 3 o 4 kWh de calor. Pero el «consumo cero» tiene un matiz importante que casi nadie explica: la máxima producción solar se da en verano y la máxima demanda de calefacción en invierno. Bien diseñada, la combinación puede cubrir la práctica totalidad del agua caliente y del aire acondicionado, y una parte relevante de la calefacción.

Es la pareja tecnológica que más satisfacción genera entre quienes la tienen, y también sobre la que circulan las promesas más exageradas. Vamos con cómo funciona de verdad, cuántas placas hacen falta y dónde está el truco.

Por qué se complementan tan bien

La clave está en un efecto multiplicador que mucha gente no ve a la primera.

Cuando una placa solar produce 1 kWh y lo usas en un electrodoméstico, obtienes 1 kWh de energía útil. Cuando ese mismo kWh alimenta una aerotermia con un COP de 4, obtienes 4 kWh de calor. Es decir, la fotovoltaica multiplica su valor por cuatro cuando alimenta una bomba de calor.

Visto al revés: la aerotermia es, de largo, el mejor consumidor posible para tu energía solar. Convierte un excedente que valdría poco vendido a la red en calor o frío que necesitas de todos modos.

Hay una segunda sinergia menos evidente: el depósito de agua caliente funciona como una batería térmica gratuita. Puedes programar la producción de agua caliente en las horas centrales del día, cuando las placas están produciendo, y almacenar ese calor para usarlo por la noche. Es acumular energía sin comprar baterías.

El matiz que casi nadie explica: el desfase estacional

Aquí está la parte honesta del artículo. La producción solar y la demanda de calefacción van en sentidos opuestos a lo largo del año:

ÉpocaProducción solarDemanda de calefacciónEncaje
VeranoMáximaNula (solo ACS y refrigeración)Excelente
Primavera / otoñoAltaMediaBueno
InviernoMínima (días cortos, sol bajo)MáximaLimitado

En diciembre y enero, justo cuando la aerotermia más consume, las placas producen su mínimo anual: menos horas de sol, sol más bajo y más días nublados. Por eso hay que ser preciso con las expectativas:

Lo que la combinación cubre muy bien: el agua caliente sanitaria durante casi todo el año, la refrigeración de verano (producción y demanda coinciden perfectamente), y buena parte de la calefacción en las horas centrales de los días soleados de entretiempo.

Lo que no cubre: la calefacción en las noches de invierno y en periodos de varios días nublados. Ahí tirarás de la red.

Esto no invalida la combinación, ni mucho menos. Simplemente significa que el objetivo realista no es «cero factura», sino reducirla mucho. Quien te prometa consumo cero todo el año con una instalación estándar sin baterías, no está siendo riguroso.

Cuántas placas necesitas

La regla de partida: calcula el consumo eléctrico anual de la aerotermia y dimensiona la instalación solar para cubrir una parte razonable de él, teniendo en cuenta el resto de consumos de la casa.

Como orientación aproximada, para una vivienda con aerotermia:

ViviendaConsumo aerotermiaInstalación solar orientativa
Piso 80-100 m²~1.500-2.200 kWh/año2 – 3 kWp (aprox. 5-7 placas)
Unifamiliar 120-150 m²~2.500-3.500 kWh/año3 – 5 kWp (aprox. 7-12 placas)
Vivienda 180-220 m²~3.500-4.500 kWh/año5 – 7 kWp (aprox. 12-17 placas)

Estas cifras cubren solo la aerotermia. Si quieres cubrir además el resto de consumos de la casa (electrodomésticos, iluminación, y con más razón si tienes coche eléctrico), hay que sumar la potencia correspondiente.

Factores que modifican bastante el cálculo: la orientación y la inclinación de la cubierta, las sombras (una sola sombra sobre una placa puede penalizar toda una cadena), la zona geográfica (una placa en Almería produce apreciablemente más que la misma en Bilbao), y sobre todo tu perfil de consumo horario, que es lo que determina cuánta de esa producción aprovechas de verdad.

La clave económica: autoconsumo instantáneo, no excedentes

Este es el punto que más dinero mueve y el peor entendido.

Cuando consumes tu energía solar en el momento en que se produce, ahorras el precio completo de comprar ese kWh a la red. Cuando la viertes a la red como excedente, te la compensan a un precio sensiblemente inferior al de compra.

La conclusión práctica es directa: cada kWh que consumes en el momento vale bastante más que cada kWh que viertes. Y ahí la aerotermia es un aliado excepcional, porque es un consumo grande, controlable y programable.

Cómo maximizar el autoconsumo instantáneo:

Programa la producción de agua caliente en las horas centrales del día, no de madrugada. Es la medida más sencilla y la de mayor impacto: conviertes sol directo en agua caliente almacenada.

Aprovecha la inercia térmica de la casa: con suelo radiante, calentar algo más durante las horas de sol permite que la vivienda mantenga temperatura después, aunque el equipo trabaje menos por la tarde-noche.

En verano, adelanta la refrigeración a las horas de máxima producción para llegar a la tarde con la casa ya fresca.

Usa equipos con control inteligente. Muchos fabricantes de aerotermia e inversores permiten comunicar ambos sistemas para que la bomba de calor aumente su consumo automáticamente cuando hay excedente solar disponible. Es la configuración más avanzada y la que más aprovecha la instalación.

¿Merece la pena poner baterías?

Es la pregunta inevitable. La respuesta honesta: depende, y en muchos casos no es lo primero por lo que empezar.

A favor: permiten usar por la noche la energía producida de día, aumentan mucho el porcentaje de autoconsumo y dan respaldo ante cortes de suministro si el sistema está preparado para ello.

En contra: encarecen bastante la instalación, tienen vida útil limitada (habrá que reponerlas antes que las placas), y en invierno —justo cuando más falta harían para la calefacción— hay poca producción excedente que almacenar.

Alternativa que casi siempre rinde más al principio: usar el depósito de agua caliente como acumulador térmico. Almacenar calor en agua es mucho más barato que almacenar electricidad en baterías, y para el uso de ACS resuelve buena parte del problema.

Un orden razonable de inversión: primero aerotermia bien dimensionada, después fotovoltaica ajustada al consumo, y solo más adelante valorar baterías si el patrón de consumo lo justifica.

Aspectos prácticos que conviene prever

Revisa la potencia contratada. La aerotermia demanda potencia eléctrica al arrancar y, en horas sin sol, esa potencia sale de la red. La fotovoltaica no reduce la potencia que necesitas contratar, solo la energía que consumes.

Elige bien la tarifa eléctrica. Con autoconsumo interesa una tarifa con buena compensación de excedentes y, si tienes discriminación horaria, programar los consumos que no puedas cubrir con sol en las horas más baratas.

Coordina las dos instalaciones. Si vas a hacer ambas, contratarlas de forma coordinada (o a la misma empresa) evita incompatibilidades de control y facilita la integración entre inversor y bomba de calor.

Comprueba las ayudas. Tanto la aerotermia como el autoconsumo tienen sus propios incentivos y deducciones, y en algunos casos se pueden combinar. Verifica los requisitos y plazos vigentes antes de contar con ellos.

Preguntas frecuentes

¿Se puede tener consumo cero con aerotermia y placas solares? Consumo cero anual es muy difícil sin una instalación sobredimensionada y baterías, por el desfase entre producción solar (máxima en verano) y demanda de calefacción (máxima en invierno). Lo realista es una reducción muy importante de la factura, con cobertura casi total en agua caliente y refrigeración.

¿Cuántas placas necesito para una aerotermia? Orientativamente, entre 5 y 12 placas según el tamaño de la vivienda y el consumo, si solo quieres cubrir la aerotermia. Para cubrir además el resto de la casa hay que ampliar la instalación. El cálculo debe partir de tu consumo real y de tu cubierta.

¿Es mejor invertir primero en placas o en aerotermia? Habitualmente primero en aerotermia, porque reduce el consumo de energía de forma estructural, y después dimensionar las placas al consumo resultante. Hacerlo al revés puede llevar a una instalación solar mal ajustada a la demanda final.

¿Las placas solares hacen que la aerotermia funcione mejor? No cambian su rendimiento técnico: la aerotermia funciona igual. Lo que cambia es el coste de la energía que consume, que pasa a ser en buena parte gratuita.

¿Sirven las placas solares térmicas en lugar de las fotovoltaicas? Son tecnologías distintas: las térmicas calientan agua directamente y las fotovoltaicas producen electricidad. Con aerotermia suele preferirse la fotovoltaica, porque alimenta todo el sistema (calefacción, refrigeración y ACS) y el resto de la casa, con mayor flexibilidad.

¿Compensa poner baterías con aerotermia? En muchos casos no es la primera inversión a hacer: encarecen bastante y en invierno hay poco excedente que almacenar. Suele rendir más aprovechar el depósito de agua caliente como acumulación térmica y ajustar bien los horarios de consumo.


Última actualización: julio de 2026. Contenido informativo. Las estimaciones de producción y cobertura son orientativas y dependen de la ubicación, la cubierta, el perfil de consumo y la normativa de autoconsumo vigente. Consulta con instaladores autorizados para un estudio de tu caso.

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